En principio, se espera albergar a cinco mujeres con un promedio de tres niños cada una, que podrán permanecer allí durante un año mientras retoman sus vínculos sociales y se capacitan para trabajar. Fernández precisó que, por este motivo, no se trata de un refugio sino de una residencia, en la que las víctimas podrán tratar las secuelas del maltrato y prepararse para continuar su vida en sociedad.
Con este fin, la asociación civil debe aportar 35 mil dólares al proyecto. Ya inició gestiones ante la Embajada de Canadá en busca de apoyo, aunque de antemano saben que si lo logran recibirán un tope de 25 mil dólares. Esperan recolectar el resto a través de una campaña de socios y mediante donaciones telefónicas. Con este fin, Antel habilitó las líneas 0900 9966; 0900 9967 y 0900 9968.