Al cabo de intensos interrogatorios, el mayor de edad se adjudicó una rapiña en una casa del barrio San Antonio, de donde se llevó drogas, dos celulares, un reloj y $ 8.000. El dato llevó a los policías hasta el propietario de la vivienda, con la presunción de que se trata de una boca de venta de drogas. Por eso el hombre y otros moradores están detenidos y declaran, este viernes, en el juzgado penal.
En tanto, los adolescentes que robaron al narco tendrán que pagar por ello. La Justicia dictaminó que el menor concurra diariamente al centro La Estación del Institutito del Niño y el Adolescente (INAU) durante 60 días. El mayor, identificado como Ruben Daniel Corujo, fue enviado al Centro de Rehabilitación de Las Rosas. Les imputaron rapiña y lesiones personales.
Las rapiñas a bocas de drogas -a veces en luchas territoriales entre delincuentes, otras por dependencia de los clientes sin dinero y otras más por ajustes de cuentas- han dejado en evidencia a varios narcos en los últimos meses.
Un episodio muy similar ocurrió en octubre de 2012 en Piriápolis, tras el cual fueron presos los dos rapiñeros y el narco dueño de la casa, que había sido rapiñado y golpeado con un hierro.
(producción: Fabián Sánchez)
MR