Sin embargo, la policía sospechó del testimonio cuando supo que el paciente le había pedido a su hijo que hiciera desaparecer el arma.
Al profundizar en la indagatoria, el hombre confesó a los efectivos que había intentado suicidarse porque accidentalmente había quemado una fuerte suma de dinero en una estufa.
Finalmente, admitió que había gastado el dinero en un Casino y que no había querido llamar la atención sobre lo ocurrido, por lo cual soportó herido dos días.