Desde hace varios meses los vecinos plantean la necesidad de iluminar más ese sitio, para evitar hechos desagradables y hasta delictivos, como como el cobro de peaje para poder circular por el lugar.
Allí se reúnen los fines de semana decenas de chicos de diferentes niveles sociales que, al decir de los vecinos "han dominado el territorio", sin que nadie ponga coto a este desborde.