Aunque rápidamente las llamas pudieron ser controladas, el coche resultó severamente dañado. Luego se pudo comprobar que el fuego se había iniciado sospechosamente y en forma independiente, en la parte trasera y en la delantera del vehículo.
La revisación que realizó un electricista poco después, confirmó que no se había producido ningún cortocircuito o falla eléctrica, lo que dio lugar a la sospecha de que se trataba de un atentado perpetrado por una persona que ingresó impunemente por los patios posteriores de la comisaría.
Bomberos de Piriápolis inició inmediatamente las pericias correspondientes conjuntamente con Policía Técnica, en tanto que altas autoridades de la Jefatura de Policía de Maldonado, se constituyeron en la seccional realizando una profunda investigación del caso.