El proyecto había sido presentado en su momento por los Ediles Departamentales Fernando Arbiza y Guillermo Moroy, del Partido Nacional, quienes habían logrado interesar en la iniciativa a varios sectores políticos y sociales del departamento.
La creación del Hipódromo Internacional de Punta del Este generaría puestos de trabajo, se convertiría en un atractivo turístico de la zona y ayudaría a desarrollar todo un barrio de numerosa población trabajadora.