El local tiene capacidad para 21 internados, por lo cual entre las aspiraciones de sus directores está poder ampliarlo para hacer frente a la demanda regional.
Cervetti explicó que el trabajo comienza con los grupos Rescate que funcionan en san Carlos y Maldonado. Los usuarios son desintoxicados en diferentes hospitales, luego están un tiempo internados en el Centro con un servicio paralelo de atención a la familia, y por último avanzan a un tratamiento ambulatorio con talleres para la prevención de recaídas. En este punto, la institución hace énfasis la inserción socio –laboral de los jóvenes, que continúan haciendo terapia de grupo y participando en proyectos laborales de la JND y la intendencia.
Fuentes comentó que uno de los aspectos más complejos es lograr que los chicos puedan trabajar y recuperar sus relaciones familiares. “A nivel nacional se han hecho convenios con entes públicos que todavía no se aplica en Maldonado. A veces tampoco están capacitados o formados para trabajar. Hay, además, una estigmatización de los consumidores y falta un compromiso social, porque la sociedad no quiere verlos o no quiere que se le acerquen”.
Por otra parte, en ocasiones pasan muchos años de deterioro y desgaste familiar antes de que el joven pida ayuda y se trate. Eso puede generar rechazo y falta de apoyo una vez que logra salir adelante.
Tanto Cervetti como Fuentes elogiaron el trabajo de los funcionarios del centro, comprometidos con su tarea sin importar día de la semana ni horarios.