A diferencia de los pararrayos tradicionales, los inhibidores no atraen a los rayos sino que impiden que se registren en el área protegida por los mismos.
El director general de Higiene de la Intendencia de Maldonado, Jorge Píriz, explicó que la instalación de este tipo de aparato figura en los pliegos de licitación que se cumplirá en los próximos días para conceder la explotación de los paradores de playa.
La licitación también obligará a los futuros concesionarios a hacerse cargo de la seguridad de los estacionamientos de cada parador. Entre las medidas exigidas figuran la colocación de cámaras de vigilancia y la obligación del cuidacoches de cumplir tareas de seguridad en la misma área.
Píriz indicó que la administración trabaja de forma conjunta con la Dirección Nacional de Medio Ambiente para definir las características que tendrán los paradores desmontables de las playas esteñas. Se pretende dotar a la costa de paradores "amigables con el medio ambiente" y que además brinden todo tipo de servicios a los usuarios.