El ciclista, de 37 años, era oriundo de Flores y vivía en Maldonado desde los 18. Estaba casado, tenía dos hijas y residía en el barrio Las Cooperativas, donde dirigía un taller. Su fallecimiento no solo conmueve a su entorno y a la familia del Ciclismo.
Gracés también integraba de la comparsa fernandina “La Generación Lubola”, por lo cual su trágica muerte también enluta a los allegados a esta agrupación y a la gente del carnaval.
En medio del dolor, familiares, amigos y conocidos de “el Canario” o “Cabeza” destacan su garra y su entrega “arriba de la chiva” y su bonhomía. El muro de su cuenta en Facebook, abierta, es una muestra del afecto que el deportista se había granjeado en diversos ámbitos.
El trágico accidente se habría producido debido al quiebre del manubrio, lo cual lo habría desviado en plena carrera hacia la media senda por la cual regresaban los corredores. Milton Wynants, a quien abría paso la moto contra la que chocó Gracés, relató que "ninguno atinó a nada".
El presidente de la Federación Ciclista del Uruguay, Federico Moreira, declinó formular declaraciones respecto a las características del accidente. Aunque, según algunos medios de Montevideo, el caso de Gracés haría rever algunas medidas de seguridad.
El Club Fénix informó que Gracés será velado desde este mediodía en la empresa Del Longo (Sarandí casi Bergalli) a partir del mediodía. Algunos allegados promueven que todos los amantes del ciclismo lo acompañen usando su indumentaria, marchando en sus bicicletas y con un brazalete negro hasta su morada final.