Lo ataron colocándole un precinto en las muñecas y le cubrieron su cabeza con una bolsa de nylon a la que le hicieron un agujero a la altura de los ojos.
Los ladrones se llevaron dinero en pesos (unos 7.000 según las mismas fuentes) y dólares. También se llevaron la moto con la que huyeron.
Posterior al retiro de los delincuentes, el damnificado salió de su casa y fue auxiliado por un hombre que pasaba por el lugar en moto y que, al verlo atado, paró para socorrerlo.