La recepcionista del complejo habitacional explicó que del interior de una caja fuerte de uno de los apartamentos habían sustraído una suma importante de dinero.
Según informó la policía, la propietaria del apartamento había contratado los servicios de una cerrajería de la zona por problemas con la caja fuerte. Días después se presentó ante la recepcionista, un hombre que dijo que la propietaria había solicitado que revisara unos cables del citado inmueble. Otro de los encargados le permitió el ingreso.
Las indagatorias realizadas lograron determinar la identidad del autor, tratándose de un joven de 18 años de edad, quien reconoció haber tomado el dinero y expresó la utilidad que le dio.
F.R.F. (iniciales de nombre y apellido) fue procesado con prisión, imputado de un delito de hurto especialmente agravado.