Si bien el 95% del crudo derramado fue recuperado, el resto terminó sobre la margen maldonadense del arroyo Solís Grande. Desde entonces, el ente restauró la zona de acuerdo a los protocolos de seguridad ambiental y llevó adelante monitoreos periódicos, así como un diagnóstico ambiental y contactos con la comunidad.
La semana pasada, Ancap presentó la última etapa del plan de contingencia que encomendó, por licitación, a la Consultora GeoAmbiente. Es el resultado de siete meses de trabajo entre el ente y la consultora, para realizar el diagnóstico ambiental y diseñar la mejor estrategia de mitigación.
"Los trabajos de remediación se llevarán a cabo utilizando una tecnología de extracción por vacío, estimándose que insumirán un plazo que rondará los seis meses", explicó Ancap en un comunicado.