Paralelamente, en la boca de drogas fue detenido José Enrique Suárez, quien había quedado a cargo del negocio en ausencia de la pareja. Más tarde, un allanamiento en una casa de La Barra terminó con la detención de otro cómplice de los narcos, identificado como Pablo Miguel Podestá Sosa.
Tanto Suárez como Podestá fueron enviados a la cárcel por un delito de asistencia al narcotráfico. También siguió sus pasos el dueño de la boca de venta de drogas, Eduardo Camilo Perdomo, por un delito continuado de "negociación" de estupefacientes.
La caída de estos narcos derivó del procedimiento realizado el 20 de abril pasado por la Brigada Antinarcóticos, cuando se detuvo al narco Emiliano Rodríguez transportanto casi cuatro kilogramos de cocaína en su auto y allanar luego su vivienda en Ciudad de la Costa. Otro narco, de iniciales J.D.G, fue detenido durante un allanamiento en La Paloma en el marco de esa misma investigación. Días después, también cayó la pareja de Rodríguez, cuando intentaba ingresar drogas al Centro de Rehabilitación de Las Rosas.