“No quiero que terminen enjaulándonos, en un acto discriminatorio, porque nosotros somos muy respetuosos con los demás y admitimos a todo el mundo, con o sin ropa, gordo o viejo, mientras en otras playas de Punta del Este hay que salir del gimnasio para poder entrar”, sentenció Rodal. “En cambio, mucha gente que viene acá a mirar no es respetuosa con nosotros”.
Añadió que en Chihuahua han sido perseguidos por vecinos armados, insultados y empujados para que cedan su espacio. De hecho, Rodal sostuvo que también han sido amedrentados por funcionarios de Prefectura y de la Policía.
También afirmó que algunos propietarios de la zona han realizado reuniones para fomentar el odio, la discriminación y la “criminalización del cuerpo desnudo”.
“Nosotros no vamos a otras playas porque somos respetuosos. No vamos a la Parada 1 a manifestar … de momento no lo hemos hechos, no sé si no lo vamos a hacer. Siempre agachamos la cabeza y siempre retrocedemos, pero esta vez no lo vamos a hacer, porque es nuestro derecho”, advirtió.
No duda que, buena parte de esto, no responde a cuestiones morales sino a la defensa de intereses económicos de quienes tienen propiedades en aquella alejada zona. Sin embargo, también afirmó que en los últimos años ha sido explosivo el crecimiento de establecimientos vinculados a la actividad nudista.
“Nos vamos a mover legalmente y todo lo que sea necesario. Vamos a tomar todas las medidas hasta lograr, por lo menos, que se respete el espacio que estamos usando. Se dice que las playas son de todos pero no es cierto, porque nudistas no hay en todas las playas”, señaló.