El grupo, no solo había “literalmente “tomado para sí” el principal paseo público de la capital departamental, sino que profería insultos y amenazas a quienes acertaban pasar por el lugar.
Se trata de personas que en la mayoría de los casos, no trabaja y posee antecedentes penales, que generalmente se reúnen en el lugar sin otro fin que alterar el orden público y alarmar a vecinos y transeúntes.