Dijo que, al finalizar el invierno, es tradicional que baje la demanda de usuarios con afecciones respiratorias, que son quienes más complican en el área de Emergencia. Agregó que, al bajar la demanda de internación, no es extraño que también se reduzca personal en algunas áreas.
También negó que, con el cese de contratos, quede un enfermero para atender 28 camas por sala. Sostuvo que cada sala tiene 24 camas y que, como mínimo, puede haber un enfermero cada 12 pacientes.
Aseguró, además, que está trabajando con los diferentes servicios para adecuar el número de camas a la cantidad de funcionarios.