Llamó la atención de los funcionarios que un vehículo aparentemente equipado para la función de un servicio de entrega rápida de mercaderías, transportara a dos personas.
Interceptada la marcha, los jóvenes se identificaron. Uno tiene 19 años de edad, y el otro 16.
Cuando les interrogaron sobre la empresa para la que trabajaban, negaron que lo hicieran para alguna. Explicaron que habían puesto el canasto porque la cuestión era divertirse en la moto, y como advirtieron que quienes trabajan en los delivery no deben detenerse cuando hay controles o retenes policiales, les pareció un desafío que condimentaría su diversión.
Los dos jóvenes recuperaron la libertad, y los antecedentes de todo lo ocurrido fueron elevados a disposición de la Justicia.
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Reportaje (producción): Fabián Sánchez