Estrecha amiga del presidente José Mujica y de la senadora Lucía Topolansky, Echeveste instó a dejar atrás los resabios y aceptar definitivamente a Alcorta, resistido por buena parte de los frentistas aunque es la segunda vez que puja dentro de esa fuerza política en el camino hacia el sillón municipal. “Me parece que Pepe desde allá, de la Presidencia, está marcando que hay que abrir los brazos a todos, que todos tenemos que participar. En el caso de Ricardo hace dos campañas que está con nosotros, no tenemos nada que tacharle. Al contrario, ha sido un buen frenteamplista y es un buen frenteamplista”, comentó.
Consideró que el debate sobre la participación de Alcorta en la intendencia durante la dictadura y su unión al Frente Amplio es "un tema interesantísimo”. “Durante la dictadura trabajó todo el mundo. Cuando salimos de la dictadura había gente que eran grandes profesores de la universidad y habían hecho sus carreras durante la dictadura y no quiere decir que colaboraran con la dictadura. Y Ricardo trabajó en la intendencia. Era un funcionario”, enfatizó.
Echeveste consideró que Alcorta es, en la actualidad, el mejor candidato de la izquierda en Maldonado. “Es una persona que hará un análisis honrado de la situación, no lo va a disfrazar, no le va a poner careta a nada, va a decir las cosas como son. Creo que mejor intendente que Ricardo en este momento no tenemos. Los dos candidatos compañeros del FA tienen sus condiciones, pero Ricardo es un tipo que tiene enormes condiciones para poner la casa en orden, cosa que me parece muy necesaria en este momento”, indicó.
En cuanto a los cuestionamientos de Alcorta sobre el manejo financiero que realizó el ex intendente Óscar de los Santos, Echeveste consideró que no afecta al Frente Amplio ni atenta contra la votación que pueda lograr en mayo próximo. “No son críticas, son datos no más de la realidad. Hay un grado de madurez que estamos adquiriendo. Francamente a veces me conmueve ver que la gente evoluciona. Siempre hago hincapié en que tenemos que ir a más, lo que significa ser más abiertos, más preparados para recibir a la gente que viene de afuera, hacerla parte nuestra y nosotros ser parte de ella. Me parece que es una condición de frentista”, precisó.