Uno de ellos estaba armado con una pistola 9 milímetros y cubría su rostro con una máscara de “scream” mientras el otro se cubría con una careta de payaso, relató la víctima a la policía carolina.
Ambos delincuentes huyeron con la recaudación, unos 1.000 pesos, y todavía son buscados por la policía.