En CH Estancia se brindan muchos instructivos para que las personas aprendan a reciclar y ahí mismo se realiza siempre la separación de residuos.
En uno de los espacios exteriores están los recipientes de compost, plástico, vidrio y cartón.
También tienen una huerta orgánica donde los propios huéspedes pueden plantar y cosechar libremente.
El Livinbondi es otra de las atracciones. “Un ómnibus que se hizo a partir del reciclaje, es un honda viejo que estaba prendido fuego y lo reciclamos todo”, dijo Tomás. Está equipado con juegos de mesa, instrumentos y una biblioteca.
Las siete hectáreas que componen el predio están cargadas de “mucho arte visual hecho con chatarra”.
Los niños tienen sus diversiones específicas: talleres de huerta, de cocina y uno de inventos y arte donde enseñan a hacer juguetes con chatarra.
Además de los diversos juegos distribuidos por el terreno, como uno hecho todo de cuerdas.
Otras de las atracciones son el puente colgante, el bosque y el mirador de aves.
Asimismo tienen una piscina y una tienda donde se pueden encontrar diversos elementos para la estadía como comestibles, conservas y bebidas.
(Fotos: Instagram de CH Estancia)