En las llamadas, se exigía la recarga de los teléfonos celulares y la suma $ 5.000 que debían depositarse en una red de pagos, como forma de evadir la visita de los inspectores del MTSS.
La mujer tiene 26 años y varios antecedentes. Algunos hombres que realizaron estas llamadas, la mencionaron a la hora de dar detalles para el depósito del dinero requerido.
Asimismo, se especula con que los autores de las llamadas sean reclusos por lo cual se justificaría la solicitud de la recarga para los celulares. Por este motivo, varios internos de distintas cárceles, procesados por estafa, están ahora siendo investigados.