Riella dijo que es necesario adecuar la normativa a la realidad de la capital departamental y, a modo de ejemplo, señaló que se propone admitir más metros cuadrados en planta baja. En opinión de los técnicos, esto permitirá emparentar las construcciones con un “planteo urbano de ciudad” y no de barrio jardín, como fue pensada la normativa vigente.
Con esta regularización, la Contribución Inmobiliaria se cobrará en función de las características de la vivienda. Sin embargo, Riella remarcó que al mismo tiempo se normalizan situaciones irregulares que, de ser detectadas en un padrón, pueden gravarse en la Contribución.
"Entonces, acá mejora la situación y la contribución está adecuada a la zona en función de los valores que se calculen", aclaró. Otro beneficio de la regularización es que evita trabas en operaciones de compra-venta de las viviendas.
CONCENTRAR LA POBLACIÓN
La iniciativa del Ejecutivo Departamental también establece planteos para las avenidas principales de la ciudad y la zona de Maldonado Norte, donde hay grandes espacios de suelo sin utilizar. "Allí se plantean posibilidades de edificaciones tipo bloque bajo, las llamadas alturas de 9 a 13 metros", detalló.
Con esta medida, las autoridades se proponen concentrar la población en estos lugares que aún están desocupados pero cuentan con todos los servicios. "La intensión es que la población se concentre en la mancha urbana y no que se expanda".
Por eso también hay modificaciones planteadas para el centro de la ciudad, "revisando el retiro de los edificios de 10 pisos y fomentando la posibilidad de hacer bloques de tres y cuatro pisos", señaló Riella. De esta forma "se intenta resolver y consolidar el centro", según surge de los trabajos y recomendaciones realizados con la Universidad de la República.