Según su testimonio, tres hombres vestidos de negro y con el rostro cubierto ingresaron a la propiedad tras romper un ventanal. Portaban armas de fuego y se identificaron falsamente como integrantes de un operativo antidrogas. Bajo amenazas, redujeron a las víctimas y las ataron con precintos.
Los asaltantes exigieron drogas, y al no obtener lo que buscaban, se llevaron celulares y joyas, con un valor total estimado en 2.000 dólares.
La Policía acudió al lugar junto con otras autoridades, y se iniciaron las actuaciones correspondientes. El caso está siendo investigado bajo la dirección de la Fiscalía de 1er Turno.