Ante versiones de prensa y de personas que “sin ningún fundamento refieren a debilidades del sistema informático”, la Fiscalía General de la Nación aclaró que el Sippau fue creado en 2017 para dar soporte a la reforma procesal penal de tipo acusatorio que comenzó a funcionar en noviembre de ese año.
El sistema cuenta con auditorías constantes y todo ingreso y movimiento que se realice en el mismo queda registrado, permitiendo la trazabilidad de la información y los reportes correspondientes.
De hecho, eso fue lo que permitió en un caso de público conocimiento, individualizar a tres funcionarios responsables de ingresos indebidos y sancionarlos incluso con la destitución.
Se realiza periódicamente en conjunto con la Agencia de Gobierno Electrónico y la Sociedad de la Información y el Conocimiento (Agesic) un hacking ético para garantizar la seguridad del sistema.
La Fiscalía General de la Nación reafirma su compromiso con la seguridad de la información y para ello trabaja en la mejora constante de los procedimientos así como en la capacitación de los funcionarios de todos los niveles.