“Desde muy chico, cuando uno soñaba seguir los pasos de papá y el abuelo, que los veía jugar, haber tenido la oportunidad de vestir la camiseta de la selección es, sin duda, lo más grande que hay”, expresó Forlán durante su primera conferencia de prensa en el Complejo Celeste.
El entrenador recordó su regreso al predio de la selección y el reencuentro con funcionarios que lo conocieron desde sus primeros años como futbolista. “Fue muy emocionante. Me hicieron sentir que volví a mi casa”, señaló.
Sobre su nuevo rol, explicó: “Voy a aportar la experiencia y el conocimiento de tantos años. Después de que me retiré, saqué mi lado como entrenador, que es una faceta que siempre me gustó”.
Forlán fue consultado sobre el estilo que pretende implementar después del ciclo de Marcelo Bielsa y marcó que no buscará establecer comparaciones.
“Cada uno tiene su personalidad y su forma de ser. Estás hablando de Bielsa, un entrenador con mucha jerarquía, con muchos años, con mucha experiencia”, afirmó.
En cuanto a su propuesta, sostuvo: “El ideal obviamente es jugar y proponer, y dominar los diferentes momentos del partido”.
Sin embargo, también remarcó que el fútbol obliga a adaptarse a las circunstancias: “Uno que ha jugado tanto y por todas partes del mundo, a veces no es lo que uno quiere, sino lo que uno puede”.
Explicó que pretende preparar al equipo para diferentes escenarios: “Hay que tratar de abarcar, entrenar, manejar y tener una idea; entender las diferentes situaciones que puede vivir dentro de un partido y cómo poder salir de ellas”.
Y agregó: “Lo que yo trato de hacer es abarcar todo tipo de situaciones, dependiendo de los jugadores que tengas también y contra quién vas a jugar”.
Uno de los temas que generó mayor expectativa fue la posibilidad de que Luis Suárez vuelva a vestir la camiseta de Uruguay.
Forlán dejó claro que el delantero está dentro de las posibilidades: “Tengo un cariño enorme con Luis y él está seleccionable, es uruguayo”.
Además, destacó su presente futbolístico: “Tener a Luis con su experiencia, tiene gol, lo viene demostrando todos los fines de semana, nadie va a discutir lo que es Luis”.
También reconoció que no estaba al tanto de las últimas declaraciones del delantero sobre una posible vuelta: “No sabía que había dicho que estaba dispuesto a volver, no lo vi”.
Consultado sobre los criterios para las futuras convocatorias, el nuevo entrenador señaló que primero observará el rendimiento dentro de la cancha.
“Cuando ves jugadores, lo primero que le va a llenar el ojo a uno es su condición como jugador de fútbol, cómo se comporta, su profesionalismo, es un todo, pero fundamentalmente que juegue bien”, sostuvo.
También recordó que todos los futbolistas uruguayos pueden ser considerados: “Siendo uruguayos, son todos seleccionables, hay que ver cómo se van desempeñando en sus equipos”.
Forlán indicó que todavía no mantuvo conversaciones con jugadores de cara a las próximas convocatorias y que solamente recibió mensajes de excompañeros.
El entrenador contó que recibió el llamado de la Asociación Uruguaya de Fútbol mientras miraba un partido del Mundial.
“Fui muy feliz dirigiendo Peñarol y Atenas de San Carlos, también disfrutaba de la vida que estaba teniendo”, explicó.
Luego relató cómo recibió la propuesta: “Apareció el llamado de Nacho y ese proyecto apareció, feliz de que me hayan tenido en cuenta. Me llamaron cuando estaba mirando un partido del Mundial y ni lo pensé”.
Según contó, anteriormente había mantenido conversaciones con el Ejecutivo, pero en esta oportunidad la respuesta fue inmediata: “Hemos tenido otras charlas con el Ejecutivo y en ese momento les decía ‘dejame pensarlo’, pero en este caso ni lo dudé”.
La primera prueba de Forlán al frente de Uruguay será en septiembre. La Celeste enfrentará a Japón el viernes 25 de septiembre en el Q&A Stadium Miyagi, en Rifu, y cuatro días después jugará ante Corea del Sur.
El nuevo entrenador también tendrá como prioridad el trabajo con las selecciones juveniles y la preparación para el Sudamericano Sub-20 de enero.
En el cierre de la conferencia, Forlán contó que no habló con Óscar Tabárez, aunque sí mantuvo contacto con Mario Rebollo y Celso Otero.