El material será enviado a las plantas industriales de ALUR -ubicadas en Montevideo- para ser procesado y transformado en biodiesel. Posteriormente, la Administración Nacional de Combustibles, Alcoholes y Portland (ANCAP) lo mezclará en el gasoil para ser distribuido en todas las estaciones del país.
Cada litro de aceite usado y volcado al sistema de saneamiento significa la contaminación de 1000 litros de agua, lo cual ocasiona un importante impacto en el medio ambiente. Por lo tanto, a través de este sistema se podrá reducir el volumen de residuos contaminantes y transformarlo en energía. Se mejorará la red de saneamiento al quitar de circulación el aceite doméstico usado y también se reducirá en más de 80% las emisiones de gases de efecto invernadero en comparación con el gasoil derivado del petróleo, según cálculos de ANCAP.
En este sentido, el asesor de la División de Higiene y Bromatología de la IDM, Carlos De Álava, informó que “en Uruguay se vierte anualmente alrededor de nueve millones de litros de aceite de uso doméstico al saneamiento y a la basura”; es decir, esto significa que “estamos contaminando 9000 millones de litros de agua”.
Por lo tanto, desde la IDM “estamos poniendo nuestro granito de arena para tratar de revertir la situación al comprar los contenedores y todos los recipientes en (lo que significa) una apuesta a la preservación del medio ambiente”, añadió De Álava. Asimismo, anticipó que en la medida en que la población de Piriápolis responda como se espera, “la idea es extenderla al resto del departamento”.
(fuente: IDM /foto: La República)