La pareja quedó en libertad pero le notificaron que, de reincidir en el negocio irregular tanto por su informalismo como por el hecho de que está prohibida la venta de alcohol en horario nocturno fuera de los boliches, serían derivados a la Justicia. Paralelamente, se les decomisaron todas las bebidas alcohólicas, informó De Álava.
“Es un tema reiterativo. Por suerte pudimos actuar en conjunto con la policía, porque muchas veces detectamos actividad nocturna y bares ambulantes en la zona de paradores o en la rambla y no podemos actuar, porque apenas nos ven cierran el vehículo y eso nos impide retener la mercadería”, explicó, para resaltar la importancia de la coordinación.
También relató cómo un vendedor se instaló en la Liga de Punta del Este, tendió cuerdas y colgó toallas para la venta sin ningún tipo de autorización. La denuncia fue atendida de inmediato y se incautó medio centenar de toallones.
Por otra parte, De Álava dijo que la intendencia hace cuestión de controlar la presencia de perros en zonas prohibidas de playa y anunció que, desde esta jornada, serán más rigurosos y empezarán a aplicar sanciones a quienes no acaten las normas.
Señaló que el personal actúa ante demandas específicas, al tiempo que dos equipos del área de Tenencia Responsable de Mascotas realizan unas 40 notificaciones diarias a personas que bajan a la playa con sus perros. “El 95% acata el pedido de retirarse de la arena, aunque un pequeño porcentaje se molesta con la presencia de los inspectores”, comentó. De todos modos, informó que a partir de esta jornada los perros serán retirados y sus propietarios serán multados si se resisten a las órdenes de los funcionarios.
mr