Avisó que habían desaparecido dos teléfonos celulares que pertenecen a sendos pasajeros extranjeros alojados en ese hotel.
Personal policial que concurrió a hacer el relevamiento del caso obtuvo las primeras pistas. El robo se produjo de la habitación donde estaban alojados los extranjeros.
Se presuponía que debía ser alguien que aprovechó un descuido. Por la ubicación de las habitaciones era difícil pensar que alguien hubiese entrado de la calle a aprovechar un descuido. Por consiguiente, se estableció que el perpetrador debía estar dentro del hotel, como empleado o como pasajero.
Completada la indagación sobre esta hipótesis, se llegó a la detención de D.F.C. (iniciales de nombre y apellidos), un hombre que no poseía antecedentes penales.
D.F.C. estaba también alojado en el hotel y confesó finalmente que había aprovechado un descuido de los propietarios para hacerse de los teléfonos.
El caso fue puesto en Penal 4º turno. La jueza a cargo dispuso en las últimas horas el procesamiento de D.F.C. como autor de un delito de hurto especialmente agravado.
Sin embargo, contemplando la condición de primario absoluto del acusado, la magistrada optó por no quitarle su libertad ambulatoria.