El personal de la Seccional 8ª de policía de Aiguá detuvo a los dos cazadores, uno de los cuales es poseedor de antecedentes penales.
Los policías incautaron las 21 aves atrapadas hasta ese momento y las artes que estaban usando para capturarlas. Se marchó con los detenidos a la comisaría. En los interrogatorios se supo que el producido de esa captura iba a ser destinado a ser vendido en la feria de Piedras Blancas en los suburbios de Montevideo.
El juez de turno fue informado de los detalles del procedimiento. El magistrado ordenó liberar a todas las aves de inmediato, y hacer algo similar con los detenidos salvo que a estos se les debía emplazar sin fecha determinada para comparecer en tribunales por esta acción.
La ley vigente establece sanciones que van desde el apercibimiento, quita de los animales hasta multas pecuniarias de diversos montos según la gravedad de la irregularidad comprobada.