Mientras realizaban el traslado de un vehículo por un operativo de control, efectivos policiales llegaron a la intersección de avenida Alvariza y avenida Agorrody, donde dos hombres solicitaron auxilio. Uno de ellos manifestó que el otro había iniciado un incendio en una habitación del establecimiento y que luego se había retirado del lugar. Indicó además que lo siguió y logró retenerlo hasta la llegada del móvil policial.
El hombre señalado, de 23 años y sin antecedentes penales, fue trasladado a dependencias policiales para aclarar lo ocurrido.
Bomberos concurrieron al hostel y confirmaron que se había producido un incendio en una de las habitaciones, el cual ya había sido extinguido por propietarios y vecinos.
El caso fue informado a la Fiscalía, que dispuso la conducción del involucrado a su despacho. Ese mismo día se realizó la audiencia judicial, donde el hombre fue condenado por el delito de incendio especialmente agravado.
La Justicia impuso una pena de 12 meses de prisión, a cumplirse bajo régimen de libertad a prueba. Entre las medidas dispuestas se encuentran la fijación de domicilio, controles semanales, tareas comunitarias y la prohibición de acercamiento y comunicación con los propietarios del hostel y con el lugar del hecho.