El siniestro que provocó avanzó sobre terrenos arenosos, extendiéndose por seis hectáreas de montes de acacias y eucaliptus debido a la presencia de gran cantidad de combustible vegetal existente en la zona.
En el lugar trabajaron dotaciones de los destacamentos de Solanas y Pan de Azúcar, con apoyo de maquinaria de la Intendencia y personal del ejército que realizaba trabajos en la zona, quienes controlaron las llamas antes que alcanzaran a las casas de la zona.
No hubo que lamentar ninguna persona lesionada o afectada por el humo y las pérdidas solamente se limitan a los bosques del lugar.