Medina considera que no pueden “dejar pasar esta actitud, sobre todo porque estos artesanos no tienen los permisos necesarios”.
El funcionario señaló que el “apoyo policial se pidió desde el momento en que se supo que se iba a hacer el procedimiento”, con el fin de “cuidar la integridad física de los inspectores”. La policía, que no actuó frente al suceso, se dedicó a custodiar el rodado.
“Los funcionarios tomaron la decisión de no abandonar el vehículo, porque no se sabía qué podía pasar cuando se bajaran del auto, porque muchos estaban consumiendo alcohol y marihuana”, explicó Medina.
Para el jerarca es importante recalcar que “que la intendencia tomó las medidas por pedido de comerciantes de Piriápolis y de la alcaldía”.
“Procedimos a trabajar de manera eficiente, porque ninguna de esta gente tenía permiso. Son extranjeros o de otros departamentos”, apuntó.
“Era un desparpajo lo de la rambla de Piriápolis porque no están en regla mientras hay gente que sí lo está y que paga sus tributos. Le damos respaldo a la gente que trabaja”, añadió.
Por último, Medina explicó que la mercadería retenida a los artesanos, una vez que pagaron la multa la recuperaron.