El pistero, sospechó inmediatamente de la actitud de los individuos por lo que tomó un revolver calibre 32 y lo escondió en su espalda.
Cuando salió al exterior, el individuo encapuchado lo encañonó con un revolver calibre 38.
Por el nerviosismo del momento que estaba viviendo, el pistero resbaló y cayó al suelo, momento en el cual se le escapó un disparo de su arma poniendo en fuga a los atracadores.
Recorridas realizadas posteriormente por la Policía, permitieron ubicar en un parque cercano, un buzo tipo canguro de color rojo que había sido utilizado por los delincuentes que, según otros testimonios se desplazarían en una moto.
Redactado: R.A.