El inmueble fue construido en la década de 1930 y cuenta con ocho dormitorios, 15 baños, jardines, oficinas, espacios para recepciones y una capilla.
En 1987, el edificio fue acondicionado para recibir a Juan Pablo II. Posteriormente, en 2017, se realizaron nuevas reformas para modernizar sus instalaciones y mejorar la accesibilidad.
Durante su visita de 1988, Juan Pablo II salió a saludar a los fieles que se habían congregado frente a la residencia.
De esta manera, la Nunciatura Apostólica volverá a alojar a un pontífice después de 38 años.
Foto : Google Maps