Se trata de adolescentes de 14, 15 y 16 años para quienes esta experiencia “no solo puede cambiar el rumbo académico pero también en su forma de ver la vida, de seguir las metas y pensar que hay proyectos alcanzables”, destacó Ramos.
En la competencia participan dieciséis equipos de todos los continentes y Uruguay tiene dos equipos representantes: el del liceo Nº 4 participa como finalista en primer lugar y el de Juan Lacaze, en segundo lugar. Los chicos están participando en “compañías” de cuatro grupos, encargados de diseñar el establecimiento en base lugar. Los proyectos, ganen o pierdan, tendrán una devolución de los científicos respecto a aciertos y fallas.