Por esta razón Tesore recomienda que aprendamos a convivir con los animales como ellos están aprendiendo a vivir con nosotros. “Es normal que usen la costa como parte de su vida cotidiana, no es que viven permanentemente en el agua”, explicó en una entrevista.
Informó que los lobos marinos pueden parecer torpes por su tamaño pero que en distancias cortas son más rápidos que los humanos. Asimismo dijo que poseen casi 10 cm de colmillo y suelen morder si no conocen a quienes se le acercan.
Recomendó mantener una distancia prudente con el animal, de cinco metros por lo menos, cuando se le quiere tomar fotografías o simplemente observar. Y fue enfático en transmitir que si se estaba con niños era indispensable mantener dicha distancia.
Remarcó que cuando los animales salían a descansar “lo ideal es dejarlos tranquilos”.
Foto: El Observador