“Se hacen acusaciones graves y sin fundamento alguno en lo que refiere a nuestra vivienda", se afirmó. Este matrimonio de argentinos, que obtuvo la residencia uruguaya, compró el terreno, presentó un proyecto, obtuvo los permisos correspondientes y la habilitación del Ministerio de Medio Ambiente, detuvo la construcción durante la pandemia y luego la retomó.
"Es gente seria, que vino a invertir a Uruguay, y que nunca hizo nada que se apartara de las normas”, dijo un allegado al matrimonio, que aseguró que Rossi y su esposa, que es arquitecta, tienen toda la documentación probatoria de la forma en que procedieron desde el inicio.
Sostienen las fuentes que las acusaciones no tienen fundamento ninguno.