La labor transcurría sin sobresaltos cuando advirtieron a un menor de edad que llevaba consigo varios bienes diversos.
Se decidió hablar con él y averiguar qué pasaba. El chico admitió que acababa de robar una casa del barrio y que se llevaba el botín de ese robo.
Le llevaron detenido a dependencias del departamento de Investigaciones del Distrito II de policía desde donde se informó a sede Penal la novedad.
El magistrado de turno dispuso que el chico fuera internado en dependencias del Instituto del Niño y el Adolescente del Uruguay, INAU, donde debe aguardar a que se le traslade a sede Penal para resolver sobre su futuro.