“Serán chicos exclusivamente de Maldonado, que trabajarán la tierra y tendrán sus talleres para tratar los traumas de su pasado y poder rehabilitarlos. Si Dios quiere, este año y en la primera mitad del año que viene tendremos unos 60 jóvenes que sacaremos directamente de la calle para llevarlos a rehabilitar a nuestras comunidades”, señaló.
No obstante, Irigaray consideró que esto no es suficiente. “Tenemos una lista de espera de más de 200 jóvenes para ingresar. Así que no abarcamos la necesidad de hoy y, además, las necesidades siguen creciendo. Así que de aquí al año que viene nos preguntamos cuántos jóvenes vamos a tener.”
Por ese motivo, el vocero de Esalcu aspira a que el gobierno entienda y participe en la contención de esta problemática.