Según las denuncias, los delincuentes contactan a las víctimas solicitando sus servicios en áreas alejadas del departamento, donde las condiciones de señal telefónica y acceso a datos móviles son muy bajas. Una vez que los trabajadores llegan al lugar acordado, reciben llamadas desde números desconocidos —incluso con características internacionales— en las que se los intimida con amenazas directas.
En varias oportunidades, los estafadores alegan que la víctima está siendo vigilada o que un familiar ha sido secuestrado, con el objetivo de generar una reacción de pánico que facilite la posterior extorsión económica.
Ante esta situación, la Policía recomienda verificar siempre la identidad y las referencias de nuevos clientes, especialmente si solicitan servicios fuera de zonas urbanas. También exhorta a no brindar información personal o familiar por vía telefónica, y a comunicar a un familiar o colega el destino de cada trabajo para asegurar contacto constante.
Frente a cualquier caso sospechoso, se solicita a la población comunicarse de forma inmediata con el servicio de emergencias 9-1-1.