“Un vecino que iba a aprovisionarse de unas cosas por el alerta roja… Y bueno, sin viento y sin nada, se desplomó un eucaliptus de buen tamaño y se lastimó la rodilla. Vinieron los bomberos, retiraron el árbol”, dijo.
Señaló que el hombre, de 57 años, “tuvo suerte… Pudo frenar. Igual lo golpearon algunas ramas. Ni siquiera estuvo internado, Lo terminamos llevando a la casa, golpeado en la rodilla y con un tajito en la frente”.
Por otra parte, Ciganda dijo que en Solís seguía lloviznando esta mañana. “Pero, por suerte, no hay viento”, destacó.
“Los destrozos comenzaron el viernes. La caminería quedó destruida. Hay caminos cortados, alcantarillas rotas. No están cortados los caminos porque hoy esté crecido, sino porque se han roto las cabeceras e las alcantarillas en la zona de cañadas”, explicó.
“El sábado de mañana estuvimos reparando algunas, pero bajo agua. Ahora hay que ir de vuelta e ir acondicionándolas”, agregó.
Dijo que la tarea de reconstrucción comenzó de inmediato “porque tenemos algunos tambos en la zona y la recolección de la leche hay que hacerla sí o sí”.
“Lo que complica es lo que va a costar todo esto… La caminería quedó deshecha. La Dirección de Obras de la IDM había terminado hace unas semanas de hacer la ruta 20, el Camino del Sierras… Toda la caminería grande que tenemos de campaña. Y ahora habrá que ir reacondicionando todo de nuevo”, afirmó.
El alcalde señaló que el viernes hubo gente que debió abandonar sus hogares en la zona balnearia y en Gregorio Aznárez, debido a las inundaciones que provocaron las intensas lluvias, pero aclaró que ahora la situación ya se normalizó.