Llamó la atención al personal de guardia el modo en que eran llevadas, sin cumplir ningún protocolo de transporte de obras de arte. Tras la primera investigación, se constató que la mujer tiene perfil fiscal nulo, o sea, no tiene el alta en ningún impuesto ni tiene trabajo declarado en el país.
Según las pericias realizadas por personal técnico especializado de la Aduana, las obras son auténticas. Se trata de las pinturas “Teresa y sus dos gatos”, valuada en U$S 45.000; “La divina del río”, cuyo valor asciende a U$S 40.000, y “Reflexión”, tasada en U$S 35.000. Las tres fueron secuestradas y puestas en custodia del administrador de la Aduana de Gualeguaychú.
FALTAN MAS CUADROS
En diciembre de 2014, Agó y Mercedes Páez Vilaró, hijas del artista oriental, denunciaron ante Interpol que habían desaparecido cincuenta cuadros de su padre del taller ubicado en la localidad de Tigre. Al inventariar el lugar, nueve meses después de la muerte del artista, sus hijas encontraron un faltante que inicialmente declararon como de cien obras, pero que luego se constató que serían la mitad.
Fuentes: Radio 10, Telam y Clarín
Foto: prensa AFIP