“Es doloroso, nosotros sentimos que fue un regalo que le hicimos a Uruguay, pero ellos no lo aceptaron. Era una casa que había ganado premios y tenía distinciones a nivel internacional”, expresó Milberg al mencionado medio.
En el 2005 el matrimonio compró la posesión de la cueva a un pescador que la utilizaba como depósito de sus artefactos de pesca y las remodelaciones les llevó 10 años de trabajo.
Vivieron en la casa de piedra durante 14 años hasta que, en el 2017, un vecino los denunció por haber construido en un área no regularizada y sin título de propiedad. Luego de la denuncia comenzaron un juicio con la Intendencia de Maldonado y el matrimonio, según relató, decidió donar la propiedad a la Intendencia al tiempo que se mudó a una casa ubicada a unas pocas cuadras del lugar.
El año pasado Milberg había declarado, también a La Nación, que la intendencia tiraría abajo “una casa que es suya y que, además, no interfiere con el paisaje. Realmente me apena. Aparte de ser muy linda”.
Fotos: La Nación