También dijo que hay una prevalencia de adolescentes y jóvenes “mucho más importante que en el resto del país”, por lo cual entiende que “el tema de pediatría y ginecología son dos problemas importantes”.
A su juicio, no es tanto un problema de cantidad de especialistas como de distribución geográfica. Remarcó, por ejemplo, que si bien el 60% de la población del Uruguay está en el interior del país, el 70% de los profesionales de la salud, sobre todo los médicos, reside en Montevideo.
Además, el ministro enfatizó que algunos especialistas rechazan trabajar en el interior del país. “Son las paradojas del crecimiento del sistema”, opinó.
Entonces mencionó el caso de los pediatras, cuyo trabajo se cotizó en Montevideo y Canelones con el ingreso de 500 mil niños al Sistema Nacional Integrado de Salud.
“Ingresaron al sistema con un requerimiento de nueve controles gratuitos los primeros dos años, más visita domiciliaria obligatoria en la primera semana de vida. Esto generó en la zona metropolitana un incremento del trabajo de pediatras y un incremento notable de salario”, argumentó.
Por otro lado, mencionó otras especialidades que en general faltan en los lugares más alejados -como urología, traumatología o anestesia-, aunque en este caso lo atribuyó a la poca cantidad de médicos que las eligieron.