Tras la intervención de los agentes, se identificó a una mujer de 19 años y a un hombre de 26 años, este último con antecedentes penales.
La mujer denunció que había sido agredida por su pareja y ambos fueron trasladados a dependencias policiales, donde se confirmó que tenían una orden de alejamiento mutua. Los dos estaban sujetos a monitoreo electrónico a través de dispositivos de tobillera debido a denuncias previas de violencia doméstica.
Sin embargo, la mujer admitió que había dejado el dispositivo de rastreo en un departamento en el litoral del país, lo que impidió que se activara una alerta sobre la proximidad entre ambos.
Tras la audiencia en el Juzgado Letrado Especializado en Violencia de Género, Doméstica y Sexual de San Carlos, el hombre fue condenado por reiterados delitos de desacato agravado a tres meses de prisión efectiva.