Estrán explicó este lunes que lo ocurrido en San José fue “terrible” y es el tercer caso grave de ataque a funcionarios de Educación Secundaria. Por eso reclaman a las autoridades que, entre otras acciones, “pongan a punto” el Departamento de Certificaciones médicas al momento de evaluar a quienes entran a trabajar a los centros educativos.
También opinó que es necesario dotar a los liceos de seguridad interna, más allá de la cobertura que pueda ofrecer el Ministerio del Interior afuera de cada local. En ese sentido, esperan reunirse “en forma urgente” con el Consejo de Educación Secundaria (CES).
No obstante, el director remarcó luego las malas condiciones laborales en los liceos, la falta de recursos humanos y de equipos de contención multidisciplinarios para atender la nueva realidad de los alumnos. “El CES tendría que darnos una respuesta de cómo se va a hacer esto”, consideró, tras entender que “hay una vulnerabilidad en los centros educativos que proviene de las condiciones de trabajo en la que nos encontramos”, comentó Estrán.
Estimó que en Maldonado hubo un alto acatamiento del paro. “Si bien los centros están abiertos, no se dicta clase en ninguno. Más que acatamiento ha sido un acto de solidaridad importante. Esto le pasó a una directora en San José, pero podría ocurrir en Maldonado en cualquier liceo. A una directora, a un menor o a una madre”, advirtió.