González Peña estaba requerido por tres robos ocurridos en comercios de San Carlos. Según las denuncias, el autor actuaba de forma similar en todos los casos: entraba a los locales y se llevaba mercadería cuando los encargados se distraían. Los hechos se registraron el 30 de junio en la calle Alférez, el 1 de julio en Juana Tabarez, y el 22 de julio en Basilio Araujo.
Tras su detención, fue trasladado a dependencias policiales, donde los investigadores confirmaron su vínculo con los robos mediante tareas previas de identificación y análisis de pruebas.
El 15 de agosto fue llevado ante la Justicia y, luego de la audiencia, recibió una condena de cuatro meses de prisión por tres delitos de hurto. Todos los delitos fueron considerados por separado y sumados a la pena total.