Paralelamente, desde el municipio se comenzó a trabajar en procura de la reconversión laboral de los pescadores y sus respectivas familias. Entre otras ideas, surgió la de acondicionar las embarcaciones y adaptarlas para que pudieran trabajar haciendo paseos por el arroyo Maldonado para turistas.
Según indicó Duclosson, los pescadores sostienen que ninguna de las soluciones acordadas se ha materializado y por eso pidieron ser recibidos nuevamente por los ediles.