En el equipo multidisciplinario se encuentra el bisnieto del arquitecto que diseñó esta emblemática estructura, por lo cual las autoridades municipales descuentan que respetará a pies juntillas las características originales del castillo, declarado como patrimonio histórico de la nación.
Uno de los aspectos que preocupan en la estructura son las fisuras de las torretas de la primera planta, fundamentalmente producto de la humedad. El alcalde de Piriápolis, Mario Invernizzi, señaló que todavía no tienen riesgo de derrumbe pero es necesario encontrar la fórmula para recuperarlas, antes que eso ocurra.
“Es un trabajo de fondo, con vista al futuro. Hay que tratarlo en profundidad y no seguir retocando”, indicó el jerarca, para explicar que una vez diseñados los trabajos y su cronograma, habrá que poner el proyecto nuevamente a consideración de la Comisión Nacional de Patrimonio.
En principio, un acuerdo con el MEC aportará 350.000 pesos para los trabajos preparatorios de la obra. En una segunda etapa se requerirá de un nuevo convenio, que aporte más recursos, dijo.
MR