Fuentes del caso indicaron a FM Gente que, en determinado momento, se cayó la campera que el paciente llevaba colgada al brazo y también un arma, desde la cual salió un disparo en forma accidental.
Ante el estupor de la administrativa y la enfermera, el hombre –que estaba borracho- recogió el arma y salió hacia el estacionamiento, seguido por un guardia. Allí efectuó un disparo al aire, que impactó en un alero, y huyó.
Fue detenido horas después por la policía, que además encontró el arma arrojada por Chiappe cerca del sanatorio. Ahora se investiga el origen de la pistola calibre 22, presuntamente de competición.